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En esta sección encontrarás una completa guía de ayuda para resolver todas tus dudas sobre las Dificultades de Erección. Además, en breve podrás descargarte y visualizar una serie de vídeos que te explican casos reales de gente como tú.

¿Soy el único en experimentar dificultades en las erecciones?
No, no estás solo. Tener dificultades para alcanzar una erección es un problema común, casi la mitad de los hombres con una edad por encima de los 40, tendrá dificultades para mantener o alcanzar erecciones en algún momento de su vida.

La disfunción eréctil puede venir causada por:
- Cambios normales asociados con la edad
- Estrés
- Hipertensión, diabetes, colesterol alto y/o depresión
- Haber tenido problemas de próstata

¿Qué puedo hacer con este problema?
Hoy en día existen tratamientos seguros, sencillos y efectivos que actúan rápidamente y desde la primera vez. Muchos hombres esperan demasiado antes de pedir ayuda. Así que es importante que tengas conocimiento de qué está pasando, aceptar que hay un problema y hablar con el médico acerca de cuál puede ser la causa para así encontrar la solución.

Pero lo primero que deberías hacer es hablar con tu pareja acerca de cómo este problema está afectándote a ti y a vuestra relación.

¿Has tenido alguna vez problemas de erección?
Los problemas de erección son más comunes de lo que crees. Si alguna vez has tenido problemas de erección, no te preocupes: la solución es más sencilla de lo que piensas. Volver a disfrutar de tu vida sexual sólo depende de ti.

La mejor solución: hablar con tu médico
Si has detectado esta anomalía, no dejes que la vergüenza para tratar este tema te impida consultarlo con tu médico.

El ritmo de vida actual dificulta nuestra vida sexual
En nuestro ritmo de vida actual muchas veces soportamos una sobrecarga de estrés en el trabajo, prisas y tensiones en el quehacer diario y queremos abarcar más de lo que podemos.

Llegar a casa después de un viaje de negocios o de una interminable jornada laboral y no poder disfrutar de la vida en pareja se vuelve demasiado habitual. Esto provoca, a su vez, una mayor sensación de estrés, cansancio y desinterés por los pequeños placeres diarios.

Además, vamos descuidando las más elementales normas para un estilo de vida saludable, como por ejemplo: seguir una dieta equilibrada, reducir el consumo de alcohol y tabaco, hacer ejercicio de forma regular y aprender a relajarnos.

A menudo nos falta tiempo para disfrutar de un buen libro, dar un paseo o cuidar de nuestras relaciones en pareja, afectando en muchas ocasiones, nuestra vida sexual.

¿Qué son las Alteraciones de la Función Eréctil (AFE)?
Por AFE se entiende la incapacidad repetida de lograr y mantener una erección suficiente para conseguir una relación sexual satisfactoria. Se conoce también como disfunción eréctil (DE). Pero no debe asociarse AFE con impotencia. En la mayoría de los casos suelen ser problemas leves, aunque también los casos moderados o severos tienen solución.

¿Por qué se producen?
Los mecanismos que provocan la erección son complejos. A partir de un estímulo sexual físico y/o psíquico, se desencadenan una serie de impulsos nerviosos que van hasta el pene dando lugar a la relajación de los músculos de los cuerpos cavernosos permitiendo que fluya la sangre y se llenen sus espacios. La sangre hace que el pene se expanda y se produzca la erección. Cualquier trastorno que interfiera este proceso puede provocar una AFE.

¿Cómo se diagnostica una AFE?
Ante todo, es fundamental el diagnóstico precoz. Al acudir a tu médico, te preguntará sobre tus antecedentes médicos. estilo de vida y te solicitará que contestes un cuestionario específico que facilita un diagnóstico correcto.

En algunos casos se da como resultado de estos malos hábitos y otras veces provocado por una serie de patologías como la diabetes, la hipertensión o trastornos cardiovasculares. Esta situación es cada día más frecuente y reconocer el problema es el primer paso para solucionarlo.

¿Cómo se trata?
El tratamiento, evidentemente, debe ser personalizado y en función de las alteraciones detectadas.

Hace sólo unos años, las soluciones eran complejas y en muchos casos requerían de intervenciones quirúrgicas. En la actualidad es posible el tratamiento por vía oral y con magníficos resultados.