HABLA CON TU MÉDICO

Empieza una conversación con tu médico
Una feliz y saludable vida sexual es una expresión de tu masculinidad y una parte muy importante de la relación con tu pareja. De todas formas, si eres uno de tantos hombres que no son capaces de llevar una vida sexual normal debido a la Disfunción Eréctil (DE), quizá estés poniendo en peligro vuestra relación sino lo solventas. Puede parecer más fácil abandonar el problema o esperar a que se solucione por sí mismo, pero esto es algo que puedes y debes solucionar.

¿Qué puedo hacer con este problema?
Hoy en día existen tratamientos seguros, sencillos y efectivos que actúan rápidamente para volver a recuperar tu vida sexual. Si estás teniendo problemas para mantener o alcanzar una erección durante tus relaciones sexuales – incluso aunque eso no suceda todas tus veces – deberías hablarlo con tu médico. Muchos hombres esperan demasiado antes de pedir ayuda con el peligro de que los problemas de erección puedan ser indicadores de otra patología más seria. Así que es importante que tengas conocimiento de qué está pasando, aceptar que hay un problema y hablar con el médico acerca de cuál puede ser la causa y buscar una posible solución.

¿Porqué me es difícil hablar de ello con mi médico?
Hablar sobre este tipo de problemas nunca resulta fácil. La idea quizá te produzca ansiedad, vergüenza o nervios. Incluso puedes llegar a pensar que el médico no te va tomar en serio, no va a respetar tus sentimientos o no será capaz de ayudarte. De todos modos, éste no es el caso; tu médico ha tenido esta conversación muchas veces en el pasado, es un experto en el tema y puede encontrar la solución más apropiada para ti.

Si te resulta difícil entablar la conversación con tu médico, estos cuatro puntos te ayudarán:
1.- Acude a la visita con tiempo suficiente para comentar los temas que te preocupan. Para no olvidar nada, puede serte útil prepararte una lista con antelación.

2.- No dudes en pedir aclaraciones a tu médico si encuentras su lenguaje demasiado técnico.

3.- Las dificultades de erección a veces pueden ser el resultado de otras patologías como la diabetes, presión alta de la sangre, colesterol alto o depresión, pero también pueden ser debidos a otros factores como el cansancio, el tabaco, la bebida o simplemente, haber tenido un mal día.

4.- Existen nuevos medicamentos orales que actúan rápido y funcionan desde la primera vez. Pregunta a tu médico si este tipo de solución se adapta a tu caso.